ANSIEDAD, ALIADA INESPERADA: CÓMO CONVIVIR CON ELLA SIN QUE NOS PARALICE

ANSIEDAD, ALIADA INESPERADA: CÓMO CONVIVIR CON ELLA SIN QUE NOS PARALICE

Ansiedad, esa aliada inesperada que nos ayuda a crecer

Cristina Santolaria

ANSIEDAD, ALIADA INESPERADA

La ansiedad es una de las experiencias más universales que compartimos como seres humanos. Todos, en algún momento, hemos sentido esa mezcla de inquietud, nerviosismo o miedo que parece apoderarse de la mente y del cuerpo. Sin embargo, vivimos rodeados de mensajes que nos invitan a “vencerla”, “eliminarla” o “curarla” como si se tratara de un enemigo a erradicar. Pero ¿y si la ansiedad no fuera un fallo del sistema, sino una respuesta natural de nuestra condición humana? En este artículo quiero invitarte a mirar la ansiedad desde otra perspectiva: no como algo que hay que extirpar, sino como una parte de nosotros con la que podemos aprender a convivir, transformándola en motor de crecimiento, creatividad y acción.

La ansiedad como raíz existencial

La ansiedad, cuyo origen etimológico viene del latín anxietas (‘angustia, aflicción’), es una reacción de alerta del organismo frente a situaciones que percibimos como amenazantes o inciertas. No es simplemente una aceleración del pulso o pensamientos intrusivos: es también el reflejo de nuestra condición como seres conscientes de la muerte, la pérdida y la incertidumbre del futuro. Filósofos como Søren Kierkegaard, Martin Heidegger o Jean-Paul Sartre ya señalaron que esta angustia es inseparable de la libertad y la conciencia humana. Desde esta perspectiva, la ansiedad no es un error, sino una compañera inevitable de nuestra existencia.

Causas externas y cotidianas

A menudo se explica la ansiedad en relación con la infancia, los estilos de apego o los traumas personales. Sin embargo, no podemos olvidar la influencia de lo externo. Vivimos en un mundo atravesado por guerras, crisis económicas, presión laboral y redes sociales que nos comparan constantemente. Incluso el éxito puede convertirse en una fuente de ansiedad: artistas, empresarios o figuras públicas sienten la exigencia de no fallar nunca. En este sentido, la ansiedad no es solo un asunto individual, sino también una reacción normal frente a un contexto incierto y exigente. Qué dice la neurociencia.

 

ANSIEDAD, ALIADA INESPERADA

 

Una sociedad que esconde la ansiedad

Nuestra cultura promueve la felicidad como producto de consumo, pero al mismo tiempo esconde la ansiedad. Se nos anima a ocultarla o combatirla con soluciones rápidas, en lugar de integrarla en la vida. Autores como Paul Watzlawick, Albert Camus o Samuel Beckett ya mostraron que la preocupación y la angustia forman parte del ser humano. Quizá la clave no esté en negarlas, sino en aceptarlas e incluso reírnos de ellas como parte de la experiencia vital.

La normalidad de ser ansioso

La neurociencia, con investigadores como Joseph LeDoux, confirma que la ansiedad es un mecanismo de supervivencia profundamente enraizado en nuestro cerebro. Sentir ansiedad no es un error: es una señal que nos mantiene alerta. El problema real aparece cuando creemos que no deberíamos experimentarla. A lo largo de la historia la hemos llamado preocupación, desvelo o angustia; lo que cambia es el nombre, no la experiencia. Autores como Brian Tracy e Irvin D. Yalom recuerdan que la acción, la aceptación y la conciencia son caminos eficaces para convivir con

De la angustia a la creatividad

Aceptar la ansiedad no significa resignarse, sino canalizar su energía. Muchos artistas, escritores y pensadores han transformado su ansiedad en motor creativo: Edvard Munch con su pintura ‘El grito’, Sylvia Plath y Virginia Woolf en su literatura. La creatividad, la curiosidad y el aprendizaje son vías para convertir esa inquietud en algo fértil. En lugar de intentar sofocar el fuego de la ansiedad, podemos usar su calor para crear, crecer y avanzar.

El coaching como herramienta práctica

En mi experiencia como coach, he visto cómo el coaching personal puede ayudar a transformar la ansiedad en acción consciente. No busca eliminar la preocupación, sino convertirla en energía constructiva mediante conversación productiva, reflexión guiada y planes concretos. Algunas claves son: identificar con claridad la preocupación, distinguir realidad de imaginación, dar pequeños pasos, centrarse en lo que está bajo nuestro control, practicar el desapego y revisar los avances con gratitud. De este modo, la ansiedad deja de ser un freno y se convierte en un motor de resiliencia y desarrollo personal.

 

ANSIEDAD, ALIADA INESPERADA

 

Si estás viviendo un momento en el que la ansiedad ocupa demasiado espacio en tu día a día, recuerda que no tienes por qué afrontarlo sola. A través del coaching personal es posible transformar la preocupación en acción y recuperar claridad y equilibrio. Como coach en Bilbao, acompaño a personas que desean avanzar en su vida con mayor serenidad y confianza. Puedes conocer más sobre mi trabajo en : www.cristinasantolaria.com. Cada paso que des hacia tu bienestar cuenta, y estaré encantada de acompañarte en este camino.